Anécdota francesa: El primer día en el colegio.

Los que me conocen bien ya saben que estuve unos meses en Francia dando clases de español como becaria.
Los que me conocen bien ya saben que no paro de hablar de Francia desde que llegué.
Los que me conocen bien saben que soy una pesada con el tema, pero me perdonan, porque para algo yo les dejé que me conocieran bien...

MI PRIMER DÍA EN EL COLEGIO
A mi llegada el director quiso hacer un almuerzo de bienvenida conmigo y con los demás profesores de español, y lo hizo. MALDITA LA HORA.

Detalle a tener en cuenta:
TODOS hablaban francés, por lo tanto yo NO ME ENTERABA DE NADA. N-A-D-A.

Yo estaba sentada entre el director y otra profesora y lo cierto es que esta ubicación no me dio más que problemas:

-El director me miraba y hablaba pero yo no sabía si era conmigo o con la profesora que estaba a mi lado.
-Yo tenía que echarme un poco hacia atrás para que se vieran las caras y esto a su vez me impidió comer con rapidez ya que sólo podía meterme una cucharada en la boca una vez cada cinco minutos. Todos terminaron su plato a velocidad de vértigo mientras yo no había ingerido todavía ni una décima parte de la comida.
-Cabe destacar que desde siempre ODIO la cebolla. Adivina el ingrediente principal que llevaba el arroz que me estaba comiendo.


Pero no, este no fue el único problema. No sé si sabrás que el champán es muy importante en Francia. No sé si sabrás que a mí no me gusta. No sé si sabrás (esto seguro que no lo sabes porque todavía no lo he dicho) que el director me puso un vaso al comienzo del almuerzo. No sé si sabrás que yo me lo bebí por cortesía. No sé si sabrás que cuando me terminé la última gota de mi vaso (por fin) el director cogió la botella rápidamente y se dispuso a rellenarlo. No sé si sabrás que soy una chica espontánea y dejo fluir libremente mis sentimientos y precisamente a causa de esto yo solté un NOO demasiado efusivo para la ocasión...
Si no lo sabías, ya lo sabes.


(Pensarás que el dibujo es exagerado pero se ajusta bastante a la realidad)

Ah! y siempre que me preguntaban algo tenía la boca llena.


En serio, EN QUÉ DEMONIOS ESTABA PENSANDO CUANDO IBA A CLASES DE FRANCÉS?





3 comentarios:

  1. Me pasa como a ti con el champan, no me gusta, pero si me llenan la copa tengo que bebérmelo. Y el NOOOOOOOOO que se escapa de mis labios si intentan rellenarla se asemeja mucho al tuyo :)
    muaaaaaaaaa

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  2. Tal vez si hubieras bebido la segunda copa habrias empezado a entender el frances.

    saludos

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  3. Hahahaha buenisimo, tan pocas palabras y tantas risas que me sacaron... Saludos.

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