Hoy brindo por ti.
Por todas las veces que querías bajarme la luna, cuando en realidad lo único que necesitaba era que despegaras la vista de tu puto teléfono.
Brindo por ti.
Y ahora, mientras brindo por ti, con este outfit poco glamuroso compuesto por unas bragas enormes y una camiseta desteñida, una parte de mí desea profundamente que me envíes un mensaje diciendo que en realidad no quieres dejarme. Que estas horas que has pasado sin mí han sido horribles y que solo me lo dijiste porque estabas siendo apuntado por un francotirador y dejarme era tu única forma de salir con vida. Pero sé que no ocurrirá. (Aunque estaría muy guay).
Y brindo también por mí.
Y entre tanta copa me pregunto si en realidad fuiste tan importante. Y la respuesta es sí. Lo fuiste. Pero más lo soy yo.
Así que brindo por que seas inmensamente feliz en tu futuro. Tan, tan feliz, que no vuelvas a enviarme ningún mensaje… por mucho que yo lo esté esperando esta noche.
…No vaya a ser que quieras volver… y a mí se me ocurra la brillante idea de echar otro polvo contigo.
Que
te
den.





.png)
