Imperfecciones veraniegas

Este bikini no me queda tan bien como esperaba, mañana sin falta le pongo una reclamación al Primark por crear falsas esperanzas. 

Más nuuuuunca me pongo un vestido tan corto ¡¡si parece que le estoy gritando al mundo que a mis muslos les gusta absorber las palmeras de chocolate que me como!! Desde que llegue a casa lo corto en cachitos y lo utilizo para limpiar los muebles.

Caminaré muuuuuy lentamente... así los usuarios de esta playa paradisiaca no se darán cuenta de que la única diferencia entre mi culo y la gelatina Royal es que a mí no me hacen falta varias horas de refrigeración para alcanzar esta textura viscosa. Al fin y al cabo, lo único que puede pasar si me ven andando a 0,000000000000000000000000000001 km/h es que piensen:

a) Que me tomo la vida con tranquilidad y paciencia
b) Que tengo un problema motor grave
c) Que soy gilipollas

Mierda, sin querer me dejé unos pelos en el tobillo tan negros como mi futuro profesional, y encima no me traje las pinzas. Quizás hasta tenga algo de bigote.
Y las uñas de los pies... sin pintar.
Y para colmo, esa chica tan guapa que se pasea por la orilla me acaba de quitar las ganas de hacer topless. Maldita sea tu gracia, morenita pechugona.

Me arrepiento de haber almorzado el bocadillo especial de pechuga con papas deluxe y alioli de aguacate antes de venir.
Y del helado me arrepiento también.
Y de las gominolas.
Y de las galletas que tengo en el bolso y que me comeré en una hora.

Eh, te aviso, yo siempre como sano, lo que pasa es que si un día me como algo un poquito más grasiento de lo normal, mi cuerpo lo atrapa y se lo mete en sus propios bolsillos (dígase barriga, cartucheras o muslos, dígase cualquier lugar que no sean las tetas), por si algún día hay una epidemia de hambre y hay que tirar de reservas. (Mi cuerpo nunca me ha pedido opinión ni permiso para llevar a cabo este procedimiento.)

Qué ombligo tan hondo tengo, joder. Seguro que si alguna hormiga se mete por ahí accede a un universo paralelo. Y estos lunares. Y esta barriga. Y este pellejo de los brazos que parece moverse continuamente al son de una samba carnavalera.

La imperfección me envuelve de arriba a abajo. Mi cuerpo necesita URGENTEMENTE una reestructuración TOTAL Y ABSOLUTA. 

Y sin embargo, qué guapa me siento cuando el que me mira eres tú.


4 comentarios:

  1. Ya me había excitado pensando en tu culo de gelatina Royal, y resulta que el postre se lo come otro, no es justo :-p

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  2. E F E C T I V A M E N T E

    Recuerdo cuando me decía 'no estoy tan bueno' y yo flipaba (en el caso de que se pueda seguir diciendo esa palabra), porque ay. Ojalá pudiéramos vernos como, a veces, los demás nos miran.

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  3. Identificadisima, palabra a palabra. Sobre todo con los pelacos negros del tobillo, jajaja!
    Besitos!

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