Mi vecino quiere temita conmigo


Pues sí, mi vecino quiere temita conmigo.

No me malinterpreten, no quiero parecer prepotente, cuando estoy en Gran Canaria la palabra "ligar" no entra en mi vocabulario. Cuando un canario se fija en mí me pongo tan contenta me dan ganas de hacer el pino puente y se me saltan las lágrimas de la emoción. Pero cuando salgo de mi país todo cambia. Una de dos, o el adjetivo "española" me hace ganar en exotismo o aquí las tetas pequeñas están de moda, vete a saber.

Octubre de 2014. Llego a mi nuevo piso y cuelgo un papel en el pasillo pidiendo amablemente que alguien me deje por unos días la contraseña de su wifi. Unas horas después mi vecino de al lado me la ofrece sin problema.

Esa misma semana hago una cena en casa con mis nuevos compañeros de trabajo y lo invito a modo de agradecimiento. Mi vecino llega a mi piso vestido con unos pantalones cortos cinco tallas más grandes de lo que debería llevar y una camiseta de fútbol que, de lo enorme que era, parecía mas bien una batamanta.
Eh, que yo no tengo nada en contra de la gente que viste mal, sólo lo explico detalladamente para que te pongas en situación.

Pues eso, que llegó mi vecino, con su cara de mustio (que le venía de fábrica), sus 35 kilos de peso y su atuendo favorecedor. Durante la cena no habló más de tres palabras, pero oye, yo seguía pensando que era simpático a pesar de su apariencia extraña, todo el mundo no te ofrece su contraseña del wifi así como así.
Antes de irse me pidió mi número y a mí no me pareció raro, al fin y al cabo vivíamos puerta con puerta, si surgía algún problema nos teníamos al lado.

Los primeros sms que me envió eran normales "estoy teniendo problemas con la calefacción, ¿a ti te funciona?" pero poco después se puso en modo próxima misión: tirarme a la española, y empezó a piropearme vía móvil. Los halagos eran tan cutres que parecía que había enviado la palabra "AMOR" al 7777.
Al percatarme de lo que ocurría, dejé de contestar a sus sms y supuse que el chico era lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que no me interesaba. No fue tan fácil para él, le hicieron falta unas cuantas semanas.

Frustrada, le conté la situación a un compañero de trabajo. Le dije que me habría gustado tener un vecino guay, uno al que pudiera tocarle en la puerta cuando estuviera aburrida, cuando necesitase sal, o cuando me llegasen olores ricos a comida recién preparada. Mi compañero me contó que él había vivido una situación parecida, una vez se interesó bastante por una chica pero no fue correspondido: "Cuando me di cuenta de que ella tenía novio lo acepté y al final llegamos a ser muy buenos amigos, así que no desesperes, cuando él capte que no te interesa tal vez cambie y pueda ser el vecino guay que buscas" 
Después de esta charla pensé que tal vez todavía quedaban esperanzas.

Los meses pasaron y no tuve más noticias. Cuando volví a mi piso tras las vacaciones de Navidad recibí un mensaje suyo en el que me preguntaba que qué tal había ido mi viaje. Le contesté que muy bien y le pregunté por sus navidades.

Unos días después me envió un sms diciéndome que estaría bien que comiésemos juntos una tarde. Yo me dije a mí misma: bueno Maripi, la verdad que el chiquillo tiene pinta de estar un poco solo, puedes hacer una cena con más gente e invitarlo. Pero antes de poder contestarle recibí otro mensaje MUY claro: "¿TIENES NOVIO?"

Yo, que ya lo veía venir, respondí afirmativamente y su siguiente sms fue: 
"BAH... PUES OLVÍDALO"
.
.
.

Y esto es lo que yo debería haberle contestado...

Querido vecino, lejos de sentirme halagada, me siento indignada. Me resulta insultante que crea que sólo podemos seguir teniendo contacto si yo estoy interesada en acostarme con usted. Le diré que, cuando se comenta que en España las chicas somos muy abiertas, la palabra "abierta" hace referencia a nuestra mente, no a nuestras piernas. Quizás usted se sintió muy emocionado cuando yo llegué a este edificio pensando que, con suerte, iba a disfrutar de una "paja española" hecha por una española de verdad, pero le aclaro que a ese tipo de masturbación con los pechos nosotros le llamamos "paja rusa" así que lamento decirle que yo no tengo nada que ver en el asunto. 
Aprenda usted que las mujeres no servimos sólo para interesarnos en los hombres, pues le aseguro que nosotras también estamos capacitadas para ser buenas amigas y vecinas. Monsieur Frederic, su mentalidad cerrada y sus tácticas de ligue necesitan una revisión URGENTE, si no se pone manos a la obra me temo que acabará usted soltero, virgen y buscando pareja en el Diario de Patricia sin resultado.

Un beso, tu querida vecina.

Ahora rezo para no cruzármelo por el pasillo, si es que lo que no me pasa a mí...

2 comentarios:

  1. JAJAJAJA, ESTO ESTÁ BUENÍSIMO. Eres genial escribiendo, no puedo parar de reir. Yo sueño con ir a Francia. Acabo de encontrar tu blog y me encanta. Sigue así.

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  2. �������� Suelen ocurrir este tipo de situaciones. Lo mejor en estos casos es ser clar@ desde un principio. Y con clar@ me refiero a... O follamos o ni se te ocurra molestarme. Jjj.

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