¿Qué es lo que verdaderamente buscas en un hombre?

Todas tenemos una amiga a la que sólo le hacen falta quince minutos para enamorarse de un hombre y dos días para desenamorarse. 

Todos tenemos a esa amiga a la que los novios no le duran una semana, pero que en esa semana vive una relación más intensa que tú en cinco años. Yo odio a esas amigas. Malditas todas.

Mientras tanto, a las señoritas normales como tú y como yo, nos cuesta un mundo encontrar AL HOMBRE ADECUADO, y no me refiero a ese hombre tipo Christian Grey que te asuste enseñándote un látigo de cuero y que seguidamente te haga vomitar diciendo "vamos a echar un polvo vainilla". Ese hombre no, por favor. 

Queridas féminas del universo, todas tenemos un prototipo de hombre, y no hablo de un buen físico, que también (TE AMO LEO DICAPRIO), sino de que todas tenemos una ligera idea de cómo queremos que sea la personalidad de ese chico. Y cuando digo una "ligera idea" me refiero a que tenemos muy claro que tiene que ser sincero, alegre, positivo, carismático, que no le dé terror el compromiso, que no pretenda impresionar a todo el mundo pero que lo haga sin querer, que tenga iniciativa, que sepa escuchar, que todo lo haga con PASIÓN, que sea responsable, claro, entregado, valiente, generoso, que siempre nos dé la razón pero sin parecer que nos la da simplemente porque quiere que nos callemos, pero sobre todo que sea alérgico a las rubias, a los ojos azules, a las tetas grandes, y a las menores de 21.

¿En serio es tanto pedir?
Hace unos años tuve la suerte de toparme con el hombre de mi vida, aunque pensándolo bien... no sé si puedo llamarlo "suerte". Supongo que es algo que no le pasa a todo el mundo pero yo conocí a ese hombre que reunía todo lo que yo quería. Le encantaba viajar, hablaba idiomas, era culto, simpático, siempre tenía un nuevo tema de conversación... ¡¡¡si hasta me escuchaba!!! Yo creo que mi madre le habría dado el visto bueno sin dudar. Pero lo mejor (o peor) no fue eso, lo mejor (o peor) fue que él también estaba interesado en mí. 

No puedo explicar exactamente el porqué, pero no me hicieron falta más de tres días para darme cuenta de que por mucho que se adaptara a todas mis peticiones... no era el hombre de mi vida NI DE COÑA. Lo tuve claro cuando en una de nuestras conversaciones pronunció la palabra "amor" y a mí me entraron ganas de montarme en un caballo y salir campo a través tipo novia a la fuga.
Esa noche me fui a la cama pensando "esto me lo devolverá el karma seguro..." Pero después de meditarlo un rato me convencí de que el karma existe para mis enemigos y para mis ex, pero no para mí.

Con esto quiero decir que al final nadie sabe lo que quiere, da igual lo claro que creas que lo tengas. No importa las listas mentales que hagas, ninguna te va a servir...
Así que ahora cuando alguien me pregunta, entre cerveza y cerveza, que qué es lo que verdaderamente busco en un chico, yo soy muy clara y concisa...


¡¡¡YO ME LO PIDO CON BARBA!!!

6 comentarios:

  1. Me mí me causan mucha gracia, esos artículos en las revistas, que hablan sobre “las claves para conquistar al hombre ideal”. El amor de verdad, el que hace doler las tripas, no tiene “claves”, es sólo una casualidad.
    “Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casualidad nos habla. No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asís.
    En aquel momento supo (los pájaros de la casualidad volaban hacia sus hombros) que aquel hombre desconocido le estaba predestinado. La llamó, la invitó a que se sentase junto a él. (Los marinos de su alma salieron corriendo a la cubierta del cuerpo.) Luego lo acompañó a la estación y, al despedirse él, le dio su tarjeta con su número de teléfono: «Si alguna vez viene por casualidad a Praga…». Mucho más que la tarjeta que le entregó en el último momento, fueron las instrucciones de la casualidad (el libro, Beethoven, el número seis, el banco amarillo del parque) las que le dieron el valor para irse de casa y cambiar su destino. Fueron aquellas casualidades las que pusieron su amor en movimiento y se convirtieron en una fuente de energía que ella no agotará hasta el fin de su vida”

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    1. Qué habré querido decir con "Me mí me causa..." Jajaja! ("A mí me causa..." Mejor :p)
      Por eso tengo que confiar en las casualidades, porque si es por mi forma de escribir, nadie se enamoraría de mí...

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    2. Jajaja te entendi perfectamente no te preocupes. Benditas casualidades! Menos mal que existen...

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  2. NO EXISTE EL HOMBRE PERFECTO
    TAMPOCO LA MUJER PERFECTA
    Lo unico que buscamos es que aparezca alguien que nos quiera y no vea nuestros defectos, taras, oscuridades y miedos...

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    1. Sí, alguien suficientemente ciego para no ver todo lo malo... jajaja

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  3. No creo en una lista de aptitudes y actitudes, todas ahí juntitas y perfectamente coordinadas en un ente masculino. No creo que eso sea posible... E, incluso si lo fuera... qué aburrimiento, no?
    He aprendido que prefiero que tenga defectos, porque así me siento menos culpable con los míos que, si bien son infinitamente más dificiles de llevar que los suyos, él gana en calidad y yo en cantidad.
    Más o menos viene a ser lo mismo que la metrosexualidad... no quiero un tío con menos pelos y más cremas que yo (aunque en este sentido pongo el listón difícil, jajaja).
    Un besico!

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