Tal vez sea porque somos jóvenes...



Tal vez sea porque somos jóvenes, tal vez estamos sumergidos en el pensamiento inmaduro que caracteriza nuestra edad, quién sabe, tal vez sea eso.

Pero sea lo que sea, tenemos claro que nuestra meta en la vida no es comprarnos un coche rojo antes de los 22, buscar una pareja estable para poder casarnos a los 26, comenzar a pagar la hipoteca a los 27 (para que a los 50 la casa sea nuestra), tener el primer hijo antes de los 30, el segundo a los 32 (y la barriga plana), fecundarlos lo suficientemente bien como para que sean altos, guapos y que superen la inteligencia de todos los de su clase, y por supuesto, tener ese "verdadero trabajo" que nos va a durar desde los 24 a los 65 años, sin más variación que un pequeño ascenso y un viaje, como muy lejos, a Fuerteventura por vacaciones.

Seguramente sea eso, nuestra inmadurez, pero ponemos en duda que una vida estable haga verdaderamente feliz a la gente, nosotros preferimos disfrutar de la rutina en raciones moderadas. También ponemos en duda eso del "amor para toda la vida", no es que neguemos su existencia pero... no es fácil.

No estamos en contra del aborto (con cabeza), ni de la eutanasia, ni de las relaciones abiertas, y el divorcio nos parece una maravillosa oportunidad para empezar algo nuevo.

Posiblemente sea porque estamos verdes, pero pensamos que hoy en día no es tan importante estudiar una carrera en la universidad, hay miles de alternativas que podemos escoger (que nos llevarán igualmente al paro), pero sabemos que lo más importante es no andar por ahí con la cabeza vacía.

Debe ser porque somos jóvenes, pero no vamos a la iglesia los domingos, ni lo haremos mientras la religión nos diga que estuvo mal que nos acostáramos con alguien a quien queríamos sin haber firmado un papel, mientras diga que nuestro amigo gay debe arrepentirse de haber besado a otros hombres para poder entrar en el cielo, mientras la imagen central de la religión sea una cruz que muestra cómo murió uno de los tíos más transgresores de la historia y no una imagen de los muchos actos buenos que realizó, y sobre todo, siempre y cuando se siga pasando la cesta de los donativos mientras desde el altar nos mira una figura envuelta en oro. 

No nos asusta equivocarnos, si elegimos a una pareja que no nos hace feliz buscamos el valor para decirle que salga de nuestra vida. Somos tolerantes, conocemos a gente de diferentes países y razas, de diferentes ideologías religiosas, de diferentes orientaciones sexuales, porque lo único que nos importa es que se rían con nosotros mientras tomamos una cerveza.

Somos jóvenes, debe ser eso. Vivimos anclados al presente, no buscamos hombres que vayan a cuidar de nuestros hijos, hijos que ni sabemos si llegaremos a tener, buscamos hombres que nos piquen el ojo, que nos pongan nerviosas, que nos compren una pizza cuando estemos a dieta, que nos lleven al cine, hombres que nos hagan llorar de la risa hasta que se nos salgan los mocos... y entre risa y desengaño a lo mejor encontramos al buen candidato. Pero ese candidato tal vez llegue cuando tengamos 45 años, un hijo de un exmarido capullo o de una inseminación artificial y unas patas de gallo que nos lleguen a las orejas. Pero ¿y qué? ¿Acaso hay una fecha establecida para dar cada paso de nuestra vida? 
Yo tengo claro que si algún día me caso será dentro de tanto tiempo que seguro que tendré el culo caído, eso sí, sería yo la que pediría matrimonio y, por supuesto, no le entregaría mi vida a un hombre que no estuviera dispuesto a hacer, después de la boda, un álbum de fotos en el que yo lleve su traje y él mi vestido.

Pues como les iba diciendo... ¡somos jóvenes! confiamos en conseguir un trabajo que nos haga soñar, en seguir aprendiendo, en romper con la rutina, confiamos en poder comernos el mundo y en seguir viajando aunque cumplamos los 60.

Y claro, tal vez pensemos todo esto simplemente porque somos jóvenes, unos tiernos e inexpertos jóvenes, o tal vez porque ahora, por una vez en nuestra vida, empezamos a CRECER.

4 comentarios:

  1. Me ha encantado esta entrada, pero no creo que pensemos así porque seamos jóvenes, ni poruque no tengamos ni puta idea de nada, sino porque el mundo social tal y como es nos hace pensar de esta manera.
    Muá.

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  2. Eres genial, siempre te leo con una sonrisa.
    Me quedo con tu última frase :)
    un besote

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  3. Me encanta tu blog, pasate por el mio, un besito ;))
    http://mybeautifulldreams.blogspot.com.es/

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