Y tú ¿Qué sandía compras?



Amar es como comprar una sandía
Hay personas que no se arriesgan y compran la mitad, porque así pueden asegurarse de que tiene un buen color y de que no tiene ni una pipa. Es igual que aquellos que comparten su tiempo con una pareja simplemente porque la consideran buena persona, aunque no estén enamorados. Eso sí, siempre se aseguran de que esa "buena persona" esté perdidamente enamorada de ellos, es una forma de evitar problemas, mientras más te quiere a ti menos posibilidades existen de que se tire a su vecino que, por cierto, está tres veces más bueno que tú e incluso tal vez la quiera más. 

Pero claro, tú que estas pseudoenamorado (por no decir que estás con tu pareja para tener esa estabilidad a la que eres adicto) estás deseando tirarte a la del quinto y si no lo has hecho es porque ella no ha querido. En definitiva, comprar una sandía cortada es la forma de asegurarse que nunca serán defraudados. (¿Habrá algo más cobarde que esto?)

Pero hay gente que se arriesga y la compra entera.
Me gusta la gente que se arriesga.


-Pero si compras una sandía entera, ¿cómo sabes que está en buen estado?
-No lo sabes
-Por eso es mucho más seguro comprar la mitad, al menos puedes echarle un vistazo antes de pagarla. No te llevas sorpresas ¿Me entiendes?
-Por supuesto, es mucho más seguro. Pero, al fin y al cabo, una sandía cortada que tenga buen color tampoco te asegura al 100% un buen sabor. También te puede acabar sorprendiendo... para mal.
-Pero es menos probable. De una sandía cerrada no sé absolutamente nada hasta que la pruebo...
-A ver, no te digo que te tires al primero que pilles y lo quieras hacer el hombre de tu vida sin conocerlo. Digo que hay veces que se despierta una "química" imposible de explicar y que en esos momentos hay que arriesgarse, supongo que es cuestión de valentía.
-Ya yo me he arriesgado otras veces ¿sabes? y no me ha salido bien. La experiencia me dice que me quedo con este chico que es tan buena persona, él me quiere y yo a lo mejor con el tiempo me enamoro... quién sabe. No encontraré uno así de bueno en la vida. Así que decidido, yo soy de las que deciden llevarse la sandía cortada, paso de sufrir más, quiero ser feliz de una vez.
-¿De verdad piensas que así serías feliz?
-¿Y por qué no?
-Es simple, siempre te faltará la otra mitad


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